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- Una Joya bien puede definirse como un regalo
para toda la vida o quizás deberíamos decir para
siempre, son muchas las Joyas que pasan de
generación en generación a veces por su alto
valor económico pero también por su valor
sentimental.
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Su cuidado es indispensable para mantener su
aspecto en un estado excepcional pero también
para no desvalorizar la pieza, la calidad de los
elementos que componen las Joyas suelen ser
robustos pero altamente delicados a situaciones
poco convencionales, por este motivo hay que
primar su cuidado y manipularlas con delicadeza.
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Un hábito muy corriente es dejar las Joyas,
sortijas, anillos, relojes, pendientes o
colgantes cuando llegamos a casa en lugares poco
apropiados para su buen cuidado y conservación
como puede ser el cuarto de baño, la mesita de
noche o en cualquier parte del mueble donde
dejamos nuestras pertenencias del día a día,
está es una mala costumbre ya que estas pequeñas
imprudencias suelen acabar con una caída, polvo,
vapor o líquidos si estamos en el baño y estas
simples pequeñeces con el paso de los años van
deteriorando el aspecto, que no la Joya en si.
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Las Joyas deben guardarse en una Caja de
Seguridad que cumpla las normas imprescindibles
tanto en fortaleza como de humedades y
ventilación, una vez decidimos las Joyas que
vamos a utilizar estas las ubicaremos en el
Joyero correspondiente donde se guardaran para
su posterior utilización, tener las Joyas en un
cajón ya sean relojes sortijas o colgantes
acabarán con pequeñas rayaduras que con el
tiempo se convertirán en imperfecciones que al
final deberemos reparar si queremos mantener un
estado óptimo de presentación.
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Para nuestra seguridad y evitar futuros
problemas siempre hay que guardar toda la
documentación de cada Joya, certificados,
facturas y garantías por si alguna vez hay que
usarlos para su valoración, perdida o
sustracción, un buen seguro en es
imprescindible, siempre guardar la documentación
en un lugar aparte de donde se guardan las
Joyas. |